El Jardín de Floridablanca, uno de los espacios verdes más emblemáticos de Murcia, se ha convertido en un laboratorio urbano para avanzar hacia una gestión del arbolado basada en datos. Impulsado por el Ayuntamiento de Murcia junto a Riversa y OdinS, el Garden Living Lab permite probar tecnologías IoT en condiciones reales y generar conocimiento sobre el comportamiento de sus ficus centenarios.
Reto
La conservación de árboles centenarios plantea un desafío especialmente complejo para los equipos responsables de parques y jardines. Variables como el estrés hídrico, las condiciones del suelo o los episodios meteorológicos pueden afectar a su evolución y estabilidad, pero sus efectos no siempre son fácilmente detectables mediante inspecciones convencionales.
El reto consistía en obtener información continua y objetiva sobre el comportamiento del arbolado y su entorno, generando históricos que permitan comprender mejor sus dinámicas y avanzar desde un mantenimiento reactivo hacia un modelo más preventivo.
Solución
OdinS ha participado, de la mano de Riversa, en el despliegue de una infraestructura IoT capaz de monitorizar de forma continua tanto los árboles como las condiciones del suelo.
La solución combina datos procedentes de diferentes sensores con información meteorológica para ofrecer una visión más completa del entorno. Esto permite analizar cómo responde el arbolado ante cambios en la disponibilidad de agua, el riego o las condiciones ambientales y proporciona a los gestores municipales información de apoyo para optimizar el riego, planificar actuaciones de mantenimiento y anticipar posibles situaciones de riesgo.
El Garden Living Lab funciona además como un banco de pruebas donde validar nuevas soluciones antes de plantear su aplicación en otros espacios verdes de la ciudad.

Tecnología implementada
El proyecto integra diferentes tecnologías IoT para construir una visión conjunta del estado del arbolado y de su entorno:
- Dendrómetros, que registran pequeñas variaciones en el diámetro de troncos y ramas y permiten estudiar su crecimiento y dinámica hídrica.
- Clinómetros inalámbricos, destinados a monitorizar cambios en la inclinación y posición de las ramas.
- Sensores de suelo, que miden humedad, temperatura, concentración de oxígeno y conductividad eléctrica.
- Información meteorológica, utilizada para contextualizar y correlacionar las mediciones obtenidas.
- Conectividad LoRaWAN, que proporciona comunicaciones inalámbricas de largo alcance y bajo consumo para los dispositivos distribuidos por el jardín.
- Centralización de los datos, generando históricos que servirán de base para desarrollar modelos predictivos y avanzar hacia un futuro gemelo digital del arbolado.
El resultado es una infraestructura que convierte el dato en una herramienta para conocer mejor el comportamiento del arbolado urbano, optimizar su conservación y avanzar hacia una gestión más segura, eficiente y sostenible de las zonas verdes.









