Proyectos a medida para monitorizar, controlar y optimizar el uso, la calidad y el suministro del agua en ciudades, edificios y puertos.
Gestionar el agua urbana implica mucho más que garantizar su disponibilidad. En ciudades, edificios, instalaciones públicas y puertos es necesario controlar su calidad, conocer cómo se consume y supervisar el estado de las infraestructuras por las que circula.
Sin información actualizada, muchas incidencias solo se detectan cuando ya han provocado una pérdida de agua, un aumento del consumo, una alteración de la calidad o un problema de funcionamiento.
Detección temprana de incidencias y comportamientos anómalos.
Planificación preventiva del mantenimiento y de las actuaciones técnicas.
Supervisión remota y continua de instalaciones e infraestructuras.
Mejora de la trazabilidad mediante históricos, registros y tendencias.
Toma de decisiones basada en datos fiables y actualizados.
Mayor control del consumo y reducción de pérdidas de agua.
Combinamos sensórica, sistemas de adquisición de datos, conectividad y software para monitorizar en tiempo real el comportamiento del agua y de las infraestructuras asociadas.
Diseñamos cada proyecto a medida, desde un único punto de control hasta redes distribuidas en edificios, espacios urbanos y entornos portuarios, facilitando la detección temprana de incidencias y una gestión más eficiente.
La calidad del agua potable debe controlarse en puntos estratégicos para detectar cualquier desviación antes de que pueda convertirse en un problema sanitario o afectar al servicio.
Nuestras soluciones permiten monitorizar de forma continua la calidad del agua en depósitos, redes de distribución, fuentes públicas, instalaciones municipales y otros puntos críticos.
Los datos se envían a una plataforma desde la que es posible consultar las mediciones, analizar su evolución y recibir alertas ante valores anómalos.
Medir el consumo por edificio, zona o instalación permite conocer cuándo, dónde y cuánto se consume.
Esta información ayuda a identificar consumos continuos, usos fuera de horario, posibles fugas internas y patrones poco eficientes antes de que generen sobrecostes o pérdidas importantes de agua.
A través de nuestra plataforma facilitamos la comparación entre periodos y la visualización del consumo de diferentes instalaciones desde un mismo entorno.
La monitorización de la red hídrica proporciona información continua sobre su comportamiento y permite identificar puntos críticos antes de que una incidencia afecte al servicio.
Mediante el control de caudales, presión y otras variables hidráulicas, los gestores pueden detectar comportamientos fuera de rango, pérdidas de presión, posibles fugas o variaciones anómalas.
Los datos facilitan una gestión preventiva de la red y ayudan a planificar las actuaciones de mantenimiento.
Las fuentes ornamentales, los estanques urbanos y las láminas de agua decorativas requieren un control adecuado para mantener la calidad del agua y reducir posibles riesgos sanitarios.
En estos espacios se monitorizan principalmente parámetros como el cloro, el pH y la turbidez. La información permite detectar condiciones que puedan favorecer la proliferación de bacterias, virus o parásitos y actuar antes de que la situación se convierta en un problema.
Los datos pueden visualizarse desde una plataforma centralizada, consultar su evolución y configurar alertas cuando las mediciones se sitúan fuera de los rangos establecidos.
Desarrollamos soluciones para controlar, automatizar y registrar el suministro de agua a buques desde una plataforma centralizada.
El sistema permite conocer qué punto de suministro está disponible o activo, quién está utilizando el servicio, cuánto agua se consume y cuándo comienza y finaliza cada operación.
Toda la actividad queda registrada para facilitar el seguimiento, la trazabilidad y la auditoría del suministro.
Las infraestructuras portuarias pueden verse afectadas por variaciones del nivel freático, la influencia de las mareas, la intrusión salina y los cambios de presión en el terreno.
La monitorización hidrogeológica permite disponer de una visión continua del subsuelo e identificar cambios que puedan afectar a muelles, diques, explanadas y otras infraestructuras críticas.
La actividad portuaria genera ruido submarino procedente del tráfico marítimo, las operaciones industriales, los dragados, la maquinaria y las estructuras sumergidas.
Mediante hidrófonos marinos conectados a una plataforma de análisis, monitorizamos el entorno acústico submarino y facilitamos la detección de patrones anómalos.
La información obtenida puede utilizarse para analizar tendencias, evaluar el impacto de determinadas actividades y generar datos para estudios ambientales.
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